Su historia nos remonta a una antiquísima Casa-Lonja de época medieval al borde del estuario del Urola y perteneciente al municipio de Cestona.

Este lugar adquirió gran importancia en el S.XV, ya que desde la ferrería de Iraeta, los carros cargados de hierro transformado ascendían hacia el barrio de Arroa y tras pasar la aduana situada en este último municipio, descendía en fuerte pendiente, a la lonja de Bedua, situada a escasos metros del actual asador, por aquel entonces caserío. Pronto, el paso de Bedua, se convirtió en embarcadero obligado de todas las ferrerías de la cuenca del Urola.

Hoy en día, todavía es visible la construcción de época medieval de la casa con su tejado a 4 aguas, arcos de medio punto  y construida toda ella en piedra.

De esta manera y tras el paso de los años, la familia Iriondo, aprovechando el paraje singular que ofrecía el lugar decidieron hacer de Bedua un magnífico asador aprovechando la materia prima que los suelos fértiles de su alrededor les ofrecía.

En sus comienzos, abría solamente en verano y los veraneantes venían en barca desde Zumaia haciendo honor a la tradición de disfrutar de una buena tortilla de patata y pimientos verdes con una botella de sidra.

La cocina, estaba formada en un principio por Jose Mari Iriondo (propietario del asador), en compañía de su mujer Isabel Antia. Actualmente, se ha incorporado su hijo Xabier aportando una innovadora cocina, después de realizar sus estudios de cocina y colaborar en  diferentes restaurantes de renombre.